Archive | April, 2012

Querido Diario. Denme la pepa.

17 Apr

Hoy estoy muy deprimida, así que esto es como un escrito en diario de colegiala, sólo que peor y más perdedor porque ya no soy colegiala.

Querido Diario (¿quién escribe “querido diario”? yo siempre me lo he preguntado, pero nunca he tenido un diario real, entonces no sé si cuando tiene diario siente la necesidad de llamarle querido). Querido Diario: estaba pensando qué pasaría si un hombre está teniendo sexo con Ranma mujer y en ese instante le cae un baldado de agua a Ranma y la transforma en hombre, su verdadero sexo. Me preguntaba si los miembros viriles (o pipís, para mayor hilaridad) se fusionan, queda uno metido en el otro o quedan tocándose las cabecitas.

Querido Diario: estaba pensando que la publicidad es algo que sólo le interesa a otros publicistas y es un asunto que en realidad a nadie le importa. Nadie lee el copy. Sólo otros redactores y entusiastas del medio.

Querido Diario: el día está gris y siempre me han gustado más los días grises que los días soleados (a menos que uno esté en la playa), pero ahora que lo pienso estoy muy deprimida y de pronto el día gris tiene algo que ver. Ahora me pregunto si es que me gusta estar deprimida. Me canto a mí misma nuevamente: baby, did you forget to take your meds? Y no, no se me olvidó tomarme la pepa. Y además ¿por qué me estoy llamando baby  a mí misma?

Querido Diario: hoy no tengo ganas de socializar con la gente. No quiero hablar con nadie, pero qué lindo es fingir. Uno finge que todo está bien y sonríe porque no hay que andar dejando que todos sepan que uno amaneció con la serotonina bajita. Para eso están los blogs y twitter y lo bueno de esos espacios es que los que me leen allí no se interesan por mí y no van a preguntarme qué me pasa ni me van a mirar raro. No me van a mirar y eso es lo mejor de todo.

Querido Diario: estoy pensando en el artefinalista cristiano fanático del anime que seguro se hace la paja viendo hentai. Me enteré que da clases de biblia y me pregunto si en su cabeza todos los pasajes sórdidos y sexuales, como Lot teniendo sexo con sus hijas, se ilustrarán como película hentai. Lot tendría un pene tentáculo y las tetas de sus hijas serían gigantes como melones, pero rosados y con pezones casi inexistentes. En el momento cumbre, Lot expulsaría una cascada seminal y las hijas chillarían como lolitas japonesas. Su dios lo va a castigar por pensar en la biblia de esa manera. Hentai cristiano, qué buena idea para el pajuelo de iglesia.

Querido Diario: me gustaría pasar más tiempo con introspecciones pendejas, pero hay que trabajar para tener plata. Tener plata para comprar libros, pagar deudas e irme de paseo. El ciclo de la vida. Que nos mueve  a todos. Plata. Y no, eso no es una queja. A mí me gusta que la plata lo sea todo, porque dinero, tú eres todo en el dinero.

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Mis crías del futuro

9 Apr

Algún día voy a tener polluelos. Algún día en no mucho tiempo, espero, porque el tiempo pasa y las entrañas seguro ya se me están marchitando. O yo qué sé, pero es lo que le diré al esposo lechuza para que tengamos hijos antes de mis 30 (o sea en 3 años o menos).

Cuando no tengo nada que hacer o no quiero hacer nada, me gusta pensar en cómo serán mis hijos, si me va a doler parirlos y si van a crecer para ser unos descarriados. Si van a ser reguetoneros o si van creerse rockeros rebeldes. Si es así, los prefiero reguetoneros. Si les va a dar por volverse curas o monjas o si van a ser ateos y si van a ser ateos, qué tan fastidiosos van a ser.

Entonces pienso en qué sería lo que me decepcionaría más de mis hijos y me haría querer devolver el tiempo para ligarme las trompas o tomar Postinor 2 tras la concepción. Me imagino unos niños skaters, no sé por qué. También me imagino unos recién graduados del colegio que me dicen que quieren estudiar arte. Y yo lloro. En mi imaginación lloro y digo: karma. Entonces me acuerdo de que no creo en el karma y pienso que en realidad “karma” es lo que los demás dirán cuando sepan que mis hijos son skaters, o estudian arte, o son comunistas, o son sociólogos. O son ejecutivas de cuenta. Entonces los demás se burlarán de mí. Sobre todo los comunistas, skaters, artistas y sociólogos. Y recibirán a mis hijos en sus tribus urbanas. Las ejecutivas de cuentas no reirán porque no aprecian la justicia poética y no son una tribu urbana. Al menos ellas están trabajando.

Tanta pensadera pendeja me hace pensar que ni pa’ qué tengo hijos si es muy probable que sufra con ellos y me hagan tragar mis palabras. Además ya tengo gatos y esos no decepcionan, por lo menos Aníbal nunca me va a salir con que ahora es Marxista, ni Arya me va a decir que va a salir a hacer arte urbano.