Archive | May, 2012

Bogotá mata el alma y la envenena

23 May

Yo ya sé lo que siente Carolina Sanín cuando le dan agua que sabe a cañería en los restaurantes de Bogotá, sólo que yo lo siento cuando me subo a un bus o trato de coger taxi. Pobrecita la Sanín y pobrecita yo. Pobrecitos todos cuando nos toca vivir en Bogotá.

Yo llevo muchos años diciéndome que quiero esta ciudad y que me ha dado trabajo. Es verdad y no puedo ser desagradecida. Tengo grandes amigos bogotanos y prometido de esta ciudad también, segunda casa donde mis suegros y mi sueldo es el doble de lo que ganaba en Cali, pero es inevitable transitar por esta ciudad y sentir el odio y la rabia del ambiente de una ciudad hecha a medias en la que siempre hay calles rotas y vías que no crecieron con la demografía. Pero eso no es lo peor y eso no es lo que me mata el alma. Lo que me mata el alma es la rapidez de todo y el afán. Es la gente desesperada que convierte las situaciones incómodas en algo aún más incomodo. Lo que me mata el alma es la actitud de todos nosotros aquí en Bogotá que queremos que todo sea rápido para pasar el menor tiempo posible en tránsito, en el supermercado, en el trabajo. En Bogotá todo es rabia y miedo. A mí me da rabia salir a la calle y chocarme con la gente… y miedo. También me da miedo, porque en cualquier momento puede salir un criminal de las sombras a robarme lo que me ha tocado conseguir con esfuerzo, el esfuerzo de trabajar y el esfuerzo que implica vivir en esta ciudad.

Yo no les voy a decir que tengo la solución a los problemas y tampoco voy a especular sobre política y economía, porque este blog no es para eso, o de pronto sí podría serlo, pero como ya lo he dicho antes, si no le creen a Rothbard y a Hoppe, no me van a creer a mí. Lo único que quiero decir en este momento es que mucha culpa es nuestra por seguir propagando esa rabia en el ambiente, por seguir acosando, por seguir desesperados empujando, mirando mal, lanzando hijueputazos al aire, pitando en el trancón. No es resignarse, es hacerse la vida un poquito más amable mientras uno ahorra y se larga o mientras la ciudad cambia.

Y yo me digo esto a ver si me lo creo y a ver si dejo de quejarme porque el agua no me sale caliente o porque el bus venía lleno o porque la cajera se demora en atenderme. A ver si dejo de amargarme y vivo más como cuando vivía en la costa (aunque allá estaba bronceada).

Mi anillo de compromiso es Bender Bending Rodríguez

22 May

Yo no sé uno qué cosas piensa sobre el amor cuando es adolescente. Ya no me acuerdo. Sé que quería casarme con Leonardo DiCaprio o un Backstreet Boy y que quería vivir en la playa.

Todavía quiero vivir en la playa y ya no me quiero casar con el Backstreet Boy, pero sí con Leonardo DiCaprio, aunque ya prefiero a Robert Downey Jr. Mentiras, ya prefiero a mi prometido. Lo siento, DiCaprio.

Mi propuesta de matrimonio fue en uno de mis lugares favoritos del mundo (eso es porque tengo muy poco mundo, entiendanme) y de la forma más romántica posible, de eso sí no hay duda. Mi anillo tiene a Bender Bending Rodríguez, me lo dieron en una lata de chocolates y así empezaron las vacaciones en el mar.

Yo ando muy rosa desde que estoy con la lechuza y a veces me da hasta repulsión conmigo misma porque hasta la jeta me sabe a dulce, pero es que encontré a una persona que me aguanta las locuras, lidia con mis irresponsabilidades y niñerías y juega conmigo. Encontré a la persona que me llevó al mar porque sabe que estoy obsesionada con la playa y me propuso matrimonio allá. Es que es muy bonito, y yo no sabía lo que era, tener a alguien que no te juzga y juega contigo en las olas o en la piscina con los chorizos de espuma mientras una señora portuguesa de voz gruesa mira con desprecio. Es muy bonito tener con quién decir chistes crueles sobre uno mismo, sobre la familia, sobre la vida. Es muy bonito tener eso y estar enamorado de esa persona, porque yo he tenido amigos que sirven para la burla, para la niñada, para ser pueril, pero con ninguno me he querido casar.

Entonces ahora me voy a casar y se viene eso de organizar una boda que no sé cómo se hace porque no sirvo para organizar. Yo sirvo para gastar. Y sirvo para irme de vacaciones, entonces ahora pienso, más que en la boda, en la luna de miel. Ahora hay que ahorrar y por eso decidimos una tentativa fecha lejana: septiembre de 2013. Me han dicho que por qué tan lejos, pero no hay afán. Ya vivo con mi prometido y es mejor ahorrar con calma (sobre todo porque yo soy muy mala ahorrando). Gambas de internet: no me vayan a robar lo que ahorre para la boda. Tengan piedad de mí.

Ahora, una pregunta: ¿saben de un lugar que tenga playa y enanos? es para la luna de miel. No se vale esa ciudad llena de enanos que hay en China. Quiero algo paradisiaco. Ideal una isla con enanos mayordomo que lo atiendan a uno en carpitas al lado del mar.